Has estado en una dieta por mucho tiempo y no te has dado cuenta

En una conversación con una de mis clientes ella mencionó algo que me hizo reflexionar mucho acerca de los patrones alimenticios que podemos llegar a tener o adquirir a lo largo de nuestra vida.

Ella dijo -”Creo que estoy alimentándome de la misma manera como cuando estaba haciendo dieta, tal vez así ha sido toda mi vida”.

¡WOAH!

Esto me hizo recordar los planes alimenticios que solía seguir para bajar de peso.

Incluso me hizo caer en cuenta de algunos menús. 

Miércoles: cereal con yogurt o leche, 1 huevo y una fruta. 

Estoy segura de que si tú has seguido alguno de estos planes debes recordar de igual manera ciertos menús.

Pero ¿Por qué recordamos estos menús o incluso a veces comemos de esta manera?

REPETICIÓN

Piensa en cuántas veces o por cuánto tiempo seguiste ese plan alimenticio, tal vez, lo suficiente como para que lo recuerdes o lo repitas automáticamente sin darte cuenta.

Con la práctica estas acciones se convirtieron en hábitos y todo hábito tiene un resultado. 

Entonces ¿Qué ha pasado física y mentalmente al seguir entonces patrones?

Te has quedado atascado.

Físicamente tu cuerpo se adaptó a recibir este tipo de alimentación y calorías, por lo tanto dejó de progresar hacia las metas que tenías propuestas.

De igual manera, tu mente se acostumbró a estar en una dieta y por lo tanto que cualquier cambio en la alimentación puede causarte temor a subir de peso o engordar. 

Has estado por mucho tiempo comiendo pocas cantidades o porciones y repitiendo ciertas comidas y menús de forma automática que se ha convertido en el nuevo normal para ti. 

Para prosperar física y mentalmente es esencial mejorar estos hábitos alimenticios.

Si estás dispuesto a ello quiero darte algunos tips que puedes realizar.

No sin antes alentarte a ser valiente, paciente y esforzarte, ten en cuenta que estos patrones no se dieron de la noche a la mañana, tomaron días, meses e incluso años para convertirse en los hábitos que ahora marcan tu vida.

Así que no desfallezcas, recuerda que cada mejora que puedas realizar es para convertirte en una versión de ti.

Lo primero es hacerse consciente

Todo lo que quieras cambiar debe ser sacado a luz.

Tomate dos o tres semanas para realizar un seguimiento de tus comidas, puedes tomar fotos y contar calorías para saber qué estás comiendo y cuánto estás comiendo.

No tienes que hacer ningún cambio recuerda que el objetivo es hacerte consciente para agregar nuevas variaciones.

Una vez tengas estos datos reflexiona sobre ellos

Puedes encontrar patrones, darte cuenta que no estás comiendo lo suficiente, reconocer que estás comiendo como si estuvieras en una dieta, identificar qué alimentos te causan temor y demás.

Ahora ¿Qué puedes mejorar?

Tal vez sea crear un menú completamente nuevo, agrandar las porciones que van en tu plato, comer más de algunos alimentos, adicionar nuevas comidas, etc.

En este punto vas a tener que salir de tu zona de confort y enfrentar tus miedos.

No va a ser fácil porque todo nuevo cambio cuesta y al generar algunas de estás nuevas acciones tu mente va a pensar

”¿Y sí me engordo?”

Pero, mi punto es que has estado tanto tiempo haciendo lo mismo que ya sabes donde estás ¿Por qué no probar algo nuevo? 

Recuerda que tu cuerpo se adaptó y eso lo llevó a estancarse, es decir, dejar de progresar. 

¿Cómo lo sacas de ahí?

Dándole algo diferente, un nuevo estímulo que lo lleve a moverse y reaccionar de otra forma y avanzar, en este caso comer más y de manera diferente es la forma.

Sin olvidar mencionar que tu salud mental es importante y al realizar estos cambios vas a poder trabajar en tu relación con la comida, dejar miedos, culpas, vergüenzas atrás, para salir de la dieta en la que has estado por mucho tiempo. 

Finalmente no te frustres al primer intento y no te rindas, porque para ver cambios se necesita de tiempo.

Sé paciente con tu cuerpo y realiza cambios con dos o tres semanas de espacio para notar diferencias físicas e internas, en tus niveles de energía, sueño, hambre, peso y demás. 

¡Gracias por leer!

Si tienes alguna duda o algo en que te pueda ayudar escríbeme a melisa.carrenofit@gmail.com

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